Rebalancear es ajustar periódicamente tu cartera para volver a los porcentajes que habías decidido para cada tipo de activo.
Por qué es necesario: con el tiempo, lo que más sube pesa más y tu cartera se vuelve más arriesgada (o más conservadora) de lo que querías.
Tu objetivo es 80 % acciones y 20 % bonos. Tras un buen año, tienes 86 % acciones y 14 % bonos. Rebalancear es vender parte de las acciones o, mejor, dirigir nuevas aportaciones a bonos hasta volver al 80/20.
Cuándo hacerlo:
- Por calendario: una vez al año.
- Por desviación: cuando un activo se aleje más de unos puntos (por ejemplo, 5) de su objetivo.
Cómo hacerlo de forma eficiente en España:
- Usa las aportaciones nuevas para comprar lo que está por debajo del objetivo.
- Con fondos de inversión, puedes traspasar sin tributar.
- Con ETF o acciones, vender genera ganancias que tributan.
Rebalancear también te obliga a «vender caro y comprar barato» de forma disciplinada.
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