Si vives en España y compras criptomonedas como particular, una venta no es la única operación que puede afectar a tu declaración. También pueden contar los intercambios entre monedas, los pagos con cripto y ciertos rendimientos. Esta guía explica la campaña de Renta 2025, que se presentó en 2026, y separa el IRPF del modelo informativo 721.
Idea clave: guarda el historial completo de operaciones y calcula cada hecho imponible en euros. El resumen anual del exchange sirve como ayuda, pero no siempre reúne compras, ventas, comisiones y movimientos de todas tus plataformas y monederos.
Qué operaciones pueden generar una ganancia o pérdida
La Agencia Tributaria trata la venta de monedas virtuales por dinero como una transmisión patrimonial cuando actúas fuera de una actividad económica. En términos generales, el resultado de cada operación se obtiene restando al valor de transmisión el valor de adquisición, con los gastos directamente relacionados y debidamente justificados. Una venta con pérdida también debe calcularse y documentarse.
- Venta por euros u otra moneda fiduciaria: comparas el valor de venta con el coste de las unidades que se entienden transmitidas.
- Intercambio de una cripto por otra: puede ser una permuta y generar una ganancia o pérdida aunque no recibas euros.
- Pago de un producto o servicio con criptomonedas: al entregar la moneda se produce una transmisión que puede tener resultado fiscal.
- Mantener una moneda sin transmitirla: una subida o bajada de precio no materializa por sí sola una ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF.
En una permuta se comparan los valores de mercado de lo entregado y recibido conforme a las reglas fiscales. No registres un intercambio entre tokens como si fuera un simple movimiento entre cuentas: guarda la fecha, unidades, valor en euros, contraprestación y comisión. Si no puedes reconstruir el precio exacto, conserva la fuente de cotización y el método que utilizaste.
Cómo calcular el resultado: un ejemplo
Imagina que compras 0,10 BTC por 3.000 € y pagas 15 € de comisión directamente ligada a la compra. Tu coste de adquisición es, en principio, 3.015 €. Más adelante vendes 0,04 BTC por 1.600 € y pagas 8 € de comisión de venta. Aplicando FIFO, si esas unidades son las primeras que compraste, el coste proporcional de adquisición sería 1.206 €. El importe de transmisión neto de la comisión sería 1.592 € y el resultado aproximado de esa operación, 386 €.
Es un ejemplo simplificado: el tipo de cambio, la forma de cobro, comisiones agrupadas y operaciones anteriores pueden modificar el cálculo. No uses el saldo final de tu cartera como sustituto del historial fiscal.
FIFO: qué unidades se consideran vendidas
Cuando tienes unidades homogéneas de una misma criptomoneda compradas en fechas y precios distintos, la AEAT aplica el criterio FIFO: se entienden transmitidas primero las adquiridas antes. Lleva el orden cronológico de compras y ventas por cada clase de moneda. Una hoja de cálculo debe conservar saldo inicial, unidades compradas, coste unitario, unidades transmitidas y saldo pendiente.
Reúne los datos de todos los exchanges y monederos que sean tuyos. Un traslado entre dos direcciones propias no equivale normalmente a vender a un tercero, pero puede ser difícil demostrarlo si faltan los hashes, las direcciones de origen y destino o los justificantes del exchange. Marca cada transferencia propia y enlaza el movimiento de salida con el de entrada para que no parezca una venta o una compra nueva.
Comisiones, euros y operaciones pequeñas
La normativa permite considerar los gastos y tributos inherentes a la adquisición y transmisión cuando guardan relación directa con la operación y los paga el contribuyente. Separa las comisiones de trading de los costes generales de una plataforma; no des por hecho que toda tarifa, suscripción o coste de gas es automáticamente deducible. Conserva factura, extracto o registro verificable y aplica el mismo criterio de forma consistente.
Convierte importes en otras monedas a euros usando un tipo de cambio razonable y documentado en la fecha relevante. Conserva la fuente y el cálculo. Los céntimos importan cuando hay muchas operaciones o el volumen es elevado.
Cómo se declaran en el IRPF
Las ganancias y pérdidas derivadas de transmisiones y permutas realizadas como particular se integran, con carácter general, en la renta del ahorro del ejercicio en que tiene lugar la entrega o intercambio. En Renta WEB, la AEAT incluye un apartado específico para ganancias y pérdidas por transmisión o permuta de monedas virtuales por particulares. No esperes a convertir a euros para registrar una permuta: puede ser imponible aunque mantengas todo el valor dentro del ecosistema cripto.
Las pérdidas no se restan sin límite de cualquier ingreso. Se integran y compensan siguiendo las reglas de la base del ahorro, primero con ganancias y pérdidas de la misma clase y, cuando queda saldo negativo, con los límites y plazos que establezca la normativa. Comprueba la compensación que propone Renta WEB y arrastra los saldos pendientes de ejercicios anteriores cuando proceda.
La obligación de presentar la declaración de la renta se determina con el conjunto de tus rentas y las reglas del ejercicio, no por una regla universal de “si vendes cripto, siempre declaras” ni de “si no retiran el dinero, no se declara”. Revisa el resultado de todas las operaciones y tu situación personal.
Intercambios, staking, minería y otros rendimientos
No todas las entradas de cripto son una compra ni todas siguen automáticamente la regla de una venta. Recompensas por staking, intereses por prestar activos, incentivos de plataformas, airdrops, minería y actividad profesional pueden tener calificaciones fiscales distintas y fechas de imputación propias. La frecuencia, organización, medios y finalidad de la actividad también pueden ser relevantes para valorar si actúas como particular o dentro de una actividad económica.
Separa esas entradas en tu registro: fecha de recepción, unidades, valoración en euros, plataforma, condiciones y posterior transmisión. Si un activo recibido como recompensa se vende después, pueden intervenir dos momentos fiscales diferentes: la obtención del rendimiento y la transmisión posterior. No copies sin revisar la etiqueta fiscal que asigna una aplicación de cartera.
Modelo 721: monedas virtuales custodiadas en el extranjero
El modelo 721 es una declaración informativa, distinta del IRPF. Se refiere a determinadas monedas virtuales situadas en el extranjero y custodiadas por proveedores que guardan claves privadas por cuenta de clientes. La AEAT indica que no se incluyen en el modelo 721 las criptomonedas en las que el propio titular mantiene el control de las claves; la ubicación del proveedor custodio y el tipo de relación son relevantes.
Como regla general, la obligación afecta cuando el saldo conjunto que corresponda a la persona obligada supera 50.000 € a 31 de diciembre, siempre que se cumplan las condiciones del modelo y no concurra una excepción. Si ya se presentó una declaración, puede surgir la obligación de volver a informar por incrementos superiores a 20.000 € respecto del valor que determinó la última presentación, o por otros supuestos como la extinción de la titularidad. El plazo ordinario es del 1 de enero al 31 de marzo del año siguiente: la información del ejercicio 2025 se presentó en 2026.
El umbral no significa que cualquier cartera de más de 50.000 € se declare automáticamente: hay que identificar quién custodia, dónde está establecido, quién es titular, autorizado o beneficiario, y qué excepciones aplican. El modelo 721 informa sobre criptoactivos; no sustituye al modelo 720 para cuentas bancarias en moneda fiduciaria mantenidas fuera de España ni al IRPF por ventas o permutas.
Qué documentación guardar
- Extractos descargables de cada exchange, con operaciones y movimientos de efectivo.
- Historial de depósitos, retiradas y transferencias entre monederos.
- Direcciones públicas, hashes y pruebas de que las dos direcciones implicadas son tuyas.
- Comisiones de compra, transmisión e intercambio y justificantes asociados.
- Tipo de cambio a euros y fuente utilizada para cada operación en moneda extranjera.
- Valoración y documentación de recompensas, intereses, airdrops o minería.
- Copias de las declaraciones presentadas y pérdidas pendientes de compensar.
Guarda copias periódicas fuera de la plataforma: un exchange puede cerrar, limitar una cuenta o cambiar el formato de sus informes. No compartas tus claves privadas ni una frase semilla para “demostrar” titularidad.
Errores frecuentes que conviene evitar
- Declarar solo las ventas que terminan en una cuenta bancaria española.
- Olvidar los intercambios cripto-cripto y pagos con activos digitales.
- Calcular cada wallet por separado y perder el orden FIFO del mismo titular.
- Confundir un traslado propio con una transmisión o borrar las comisiones.
- Considerar que el modelo 721 es una declaración de impuestos o que sustituye al IRPF.
- Aplicar el umbral de 50.000 € sin analizar quién custodia los activos en el extranjero.
- Usar una cifra anual del exchange sin conciliarla con compras previas, transferencias y datos de otros proveedores.
Ruta de trabajo para preparar la declaración
- Descarga y respalda los registros de todas las plataformas y wallets.
- Reconstruye las transferencias propias y ordena las operaciones por fecha.
- Clasifica ventas, permutas, pagos, recompensas e ingresos de actividad.
- Calcula cada transmisión en euros, aplica FIFO y separa comisiones justificadas.
- Concilia las ganancias y pérdidas con Renta WEB y revisa compensaciones pendientes.
- Analiza por separado si concurren requisitos del modelo 721 o del modelo 720.
- Conserva una hoja con los cálculos y las fuentes de valoración empleadas.
Un registro sencillo que resiste una revisión
La herramienta importa menos que la trazabilidad. Una fila por operación permite explicar de dónde sale cada cifra y volver a calcularla si detectas un error. Como mínimo, registra fecha y hora, tipo de operación, moneda, unidades, plataforma o wallet, valor de mercado en euros, moneda de contrapartida, comisión, identificador de transacción y documento que acredita el movimiento. Para cada venta, vincula las unidades transmitidas con las compras que consumió FIFO.
| Fecha | Movimiento | Datos que conservar |
|---|---|---|
| Compra | Euros a cripto | Unidades recibidas, importe, comisión y justificante de pago. |
| Permuta | Cripto A a cripto B | Ambos activos, valores de mercado en euros, hora, plataforma y comisión. |
| Traslado propio | Exchange a wallet propia | Dirección de salida y entrada, hash, unidades y coste de red. |
| Recompensa | Staking, incentivo o distribución | Origen, condiciones, unidades y valoración en la fecha de recepción. |
| Venta o pago | Cripto a euros o bien/servicio | Contraprestación, valor en euros, coste histórico FIFO y gastos directos. |
Conserva el fichero original de cada proveedor además de tu hoja normalizada. No sobrescribas las descargas: anota la fecha de obtención y guarda una copia. Cuando una operación se ejecuta en una red pública, el explorador de bloques puede apoyar la prueba del movimiento, pero por sí solo no demuestra quién controlaba cada dirección ni el valor en euros. Compleméntalo con extractos, correos de la plataforma y registros propios.
Cómo llevar los datos a Renta WEB
Prepara un resumen anual por tipo de operación que concilie con tus documentos. La AEAT dispone de un apartado específico para transmisiones o permutas de monedas virtuales por particulares. Introduce las operaciones siguiendo las instrucciones de la campaña correspondiente y comprueba que cada resultado coincide con el cálculo documentado. Si el programa permite agrupar operaciones homogéneas de acuerdo con sus instrucciones, mantén el detalle individual en tus papeles de trabajo y asegúrate de que la suma es reproducible.
Revisa también si recibiste dividendos, intereses, rendimientos por préstamos, salario en cripto o ingresos de una actividad. Esas rentas pueden ir en apartados distintos de las ganancias por venta. Una importación automática de datos fiscales no garantiza que la AEAT conozca todas las transacciones realizadas en plataformas extranjeras o en protocolos descentralizados.
Si presentaste una declaración y luego descubres una operación omitida o mal calculada, no envíes otra declaración igual sin estudiar el procedimiento de corrección. En la campaña vigente, consulta en la propia sede de la AEAT cómo rectificar una autoliquidación y si la corrección modifica el resultado a ingresar o a devolver. Conserva el justificante de la declaración inicial y de la rectificación.
Modelo 721: ejemplos para orientarte
- Cripto custodiada por un proveedor extranjero: comprueba su entidad custodio y ubicación, el saldo conjunto al cierre y si eres titular, beneficiario, autorizado o tienes poder de disposición. El nombre comercial del exchange no basta para decidir dónde está situada la moneda a estos efectos.
- Wallet con claves propias: la AEAT explica que no se computan en el 721 las monedas que no están custodiadas por un tercero proveedor de claves. Mantén prueba de que controlas las claves sin divulgar la frase semilla.
- Saldo por debajo de 50.000 €: puede no nacer la obligación por el umbral general, pero verifica los demás supuestos, las excepciones y si había una declaración anterior que deba actualizarse o darse de baja.
- Saldo declarado en años previos: compara con el valor que provocó la última declaración y revisa el incremento conjunto superior a 20.000 €, además de extinciones o cambios de titularidad que deban informarse.
Para cuentas de efectivo abiertas en un exchange extranjero, distingue el dinero fiduciario de las monedas virtuales. La AEAT indica que el efectivo en una cuenta extranjera puede entrar en el análisis del modelo 720 sobre cuentas, aunque no sea una moneda virtual declarable en el modelo 721. Son obligaciones informativas diferentes y los umbrales se aplican por bloques.
Cuando conviene pedir ayuda
Una revisión profesional puede ahorrar errores cuando hay miles de operaciones, protocolos DeFi, contratos derivados, préstamos, liquidez, monedas recibidas por trabajo, herencias, actividad de minería, residencia fiscal compartida entre países o información incompleta de un exchange cerrado. Prepara una cronología, extractos originales, direcciones controladas y dudas concretas. No compartas claves privadas, contraseñas ni códigos de acceso con quien prepare la declaración.
Si el proveedor calcula el resultado automáticamente, solicita conocer cómo identifica las unidades, qué método usa para convertir a euros, cómo trata las comisiones, qué hace con los traslados entre tus wallets y qué operaciones clasifica como rendimientos. Un cálculo opaco no resuelve las diferencias entre la contabilidad de la plataforma y la información fiscal española.
Resumen práctico
Registra cada transmisión o permuta en la fecha en que se produce, aplica FIFO a unidades homogéneas y calcula en euros el resultado con los gastos directos que puedas justificar. Separa las ventas de las recompensas y de cualquier actividad económica. Declara las rentas del ejercicio correcto y analiza por separado los modelos 720 y 721. Las guías oficiales enlazadas arriba deben prevalecer si cambia una regla o una pantalla de Renta WEB.
Antes de cerrar el año: control rápido
Haz una conciliación anual con cuatro columnas: unidades iniciales, compras o entradas, transmisiones o salidas y unidades finales. El saldo debe cuadrar en cada moneda y wallet. Si una entrada no tiene origen, identifica si fue una recompensa, compra, devolución de un préstamo o transferencia desde una cuenta propia; la etiqueta del exchange puede ayudar, pero no demuestra por sí sola la naturaleza fiscal.
Revisa también los movimientos que no aparecen en el extracto anual: operaciones en aplicaciones descentralizadas, comisiones de red, conversiones automáticas, promociones, intereses y recompensas. Exporta los datos antes de que la plataforma cambie su formato. Conserva una copia de los precios en euros empleados para permutas y de la tasa de cambio de monedas fiduciarias. Al presentar, archiva el justificante de Renta WEB y el resumen de cálculo junto con los ficheros de origen.
Para el modelo 721, utiliza el servicio y las preguntas frecuentes de la AEAT del ejercicio correspondiente, no una cifra de un artículo antiguo. Comprueba quién custodia las claves, dónde está situado el custodio, si el saldo conjunto supera el umbral y si existe una declaración previa que genere obligaciones de actualización o baja. La fecha de 31 de diciembre y el plazo anual hacen que sea útil revisar la cartera al cierre y reunir los certificados en enero.
La fiscalidad de criptoactivos evoluciona y la misma app puede ofrecer compraventa, pagos, préstamo y custodia a través de entidades distintas. La operación económica concreta y el contrato importan más que el nombre comercial de la función.
Conciliación anual y casos que requieren una segunda revisión
Al cerrar el año, compara las unidades iniciales con todas las entradas y salidas y con el saldo final de cada activo. Investiga diferencias pequeñas: pueden ser comisiones de red, redondeos, conversiones automáticas o recompensas. Separa los traslados entre wallets propias de las operaciones con terceros y conserva el hash de cada movimiento. Si el exchange muestra un saldo final que no coincide con la cadena, guarda ambos datos y documenta cómo resolviste la discrepancia.
Presta atención a donaciones, regalos, pagos de nómina y sucesiones. La transmisión gratuita puede tener consecuencias distintas de una venta y puede intervenir el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, además del tratamiento de quien entrega el activo. No reutilices automáticamente el coste original ni el valor que muestra la wallet. En operaciones entre familiares, conserva acuerdo, valoración y justificante del movimiento.
Si recibes intereses o recompensas en cripto, la fecha de recepción puede ser relevante para una categoría de renta y la venta posterior para otra. El nombre “earn”, “rewards” o “staking” que aparece en una app no determina su calificación. Separa cada hecho y conserva las condiciones del producto, el importe valorado en euros y el historial de la posterior transmisión.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que declarar una venta si vuelvo a comprar inmediatamente?
La nueva compra no borra la transmisión anterior. Calcula primero el resultado de la venta. Las reglas sobre recompra de valores que limitan determinadas pérdidas no se trasladan sin más a las criptomonedas; analiza la norma aplicable a la operación concreta.
¿Pasar Bitcoin de un exchange a mi wallet es una venta?
Un movimiento entre direcciones de las que eres titular no suele ser una transmisión a otra persona. Documenta la salida y la entrada, las direcciones y las comisiones para demostrar la continuidad.
¿El modelo 721 se presenta por tener una wallet fría?
La AEAT centra el modelo en monedas custodiadas por un proveedor extranjero que guarda las claves en nombre de terceros. En una wallet donde controlas tus propias claves, esa obligación informativa no se aplica por ese mero hecho; revisa el resto de activos y circunstancias.
¿Qué fuente debo seguir?
Usa el Manual práctico de Renta del ejercicio y las preguntas frecuentes del modelo 721 de la AEAT. Las reglas pueden cambiar y una operación compleja, una actividad profesional o una sucesión merece revisión individual.
Fuentes oficiales
- AEAT: compra y venta de monedas virtuales en el IRPF 2025.
- AEAT: preguntas frecuentes del modelo 721.
- AEAT: plazo de presentación del modelo 721.
- AEAT: cumplimentación de ganancias y pérdidas por monedas virtuales.
Contenido educativo general, revisado para Renta 2025. No sustituye una revisión fiscal de tus operaciones concretas. Última revisión: 25 de octubre de 2026.
