- 100 € al mes durante 30 años son 36.000 € aportados.
- Con un supuesto del 5 % anual podrían convertirse en unos 83.000 €; con un 7 %, en unos 122.000 €.
- Las comisiones, los impuestos y tu comportamiento en las caídas determinan gran parte del resultado real.
La simulación básica
| Rentabilidad anual supuesta | Valor a 30 años | Ganancia sobre lo aportado |
|---|---|---|
| 3 % | ≈ 58.300 € | ≈ 22.300 € |
| 5 % | ≈ 83.200 € | ≈ 47.200 € |
| 7 % | ≈ 122.000 € | ≈ 86.000 € |
Capitalización mensual, sin comisiones ni impuestos.
Supuestos realistas
- Rentabilidad: la renta variable global ha tenido históricamente rentabilidades medias positivas a largo plazo, pero muy variables según el periodo. Usar supuestos moderados (por ejemplo, 4-6 % nominal) es más prudente que tomar los mejores periodos.
- Inflación: 83.000 € dentro de 30 años no comprarán lo mismo que hoy. En términos reales, el resultado será menor (rentabilidad nominal y real).
- Comisiones: cada décima cuenta.
El efecto de las comisiones
Con 5 % de rentabilidad bruta supuesta:
| Comisión anual | Valor a 30 años |
|---|---|
| 0,2 % | ≈ 80.200 € |
| 0,8 % | ≈ 71.900 € |
| 1,5 % | ≈ 63.500 € |
Impuestos
Si al final reembolsas todo, la ganancia tributará en la base del ahorro del IRPF (tipos progresivos del 19 % en adelante). Con fondos puedes ir reembolsando por partes en distintos años y traspasar sin tributar entre fondos.
Riesgos
- Una caída fuerte cerca del final del periodo puede reducir mucho el resultado si necesitas el dinero en ese momento. Por eso conviene reducir riesgo a medida que se acerca la fecha.
- Abandonar en las caídas es lo que más resultados destruye.
Aportar 150 € en lugar de 100 € aumenta el resultado final un 50 %. Subir la aportación con cada aumento de sueldo es una de las decisiones con más impacto.
