Calculadora de interés compuesto

Introduce el dinero inicial, la aportación mensual, una tasa anual supuesta y el plazo para explorar cómo se acumularía el ahorro bajo esos supuestos. La cifra es una simulación matemática, no una previsión de rentabilidad. Antes de cambiar los datos, lee qué calcula y qué deja fuera.

Resultado orientativo con los datos que introduces. No es asesoramiento financiero: las rentabilidades futuras no están garantizadas.

Resultado orientativo

Los resultados dependen de los datos y supuestos que introduces. No son una previsión ni una recomendación de inversión. Una inversión puede perder valor; las rentabilidades futuras no están garantizadas.

Qué calcula esta herramienta

La calculadora suma el efecto del capital inicial y de las aportaciones mensuales suponiendo que el dinero obtiene la misma rentabilidad durante todo el plazo. El interés compuesto se produce cuando los rendimientos que se han acumulado también pueden generar rendimientos posteriores. En una cuenta o inversión real, el valor no suele crecer de forma lisa: puede fluctuar, cambiar el tipo, sufrir costes o no obtener el rendimiento supuesto.

Para reproducir el cálculo de esta herramienta, el tipo anual se divide entre 12 y se aplica mensualmente. La aportación periódica se incorpora al final de cada mes. El resultado mostrado se redondea a euros. Por eso, el tipo introducido es una tasa anual nominal para este modelo de capitalización mensual: un 5 % nominal dividido entre 12 equivale a un rendimiento efectivo anual aproximado del 5,12 % si se mantuviera sin interrupción. No es lo mismo que una rentabilidad efectiva del 5 % anual exacto.

Fórmula utilizada

Saldo final = P × (1 + r)n + A × [((1 + r)n − 1) ÷ r]

  • P: capital inicial en euros.
  • A: aportación mensual en euros.
  • r: tipo mensual supuesto, es decir, tasa anual introducida dividida entre 12.
  • n: número de meses, igual a años × 12.

La fórmula supone que las aportaciones se hacen al final de cada mes. Si la tasa es cero, se usa P + (A × n) para evitar dividir entre cero. Las «ganancias estimadas» son el saldo final menos el capital inicial y la suma de las aportaciones; no equivalen necesariamente a una ganancia neta que recibirías.

Ejemplos comprobados con la calculadora

Capital inicial Aportación mensual Tasa anual Plazo Saldo mostrado Lectura
1.000 € 100 € 5 % 20 años 43.816 € Se habrían aportado 25.000 €; la diferencia de 18.816 € es el rendimiento matemático estimado en el escenario.
1.000 € 0 € 5 % 20 años 2.713 € El capital inicial se capitaliza mensualmente; no se añaden nuevas aportaciones.
1.000 € 100 € 0 % 20 años 25.000 € Sin rendimiento supuesto, el saldo es simplemente el dinero aportado.

Los ejemplos se han comprobado introduciendo los mismos datos en el widget. El primero no significa que una inversión real vaya a convertir 25.000 euros en 43.816 euros: mantiene una tasa constante de forma hipotética. El tercero es útil para separar lo que aportas tú del rendimiento supuesto por la herramienta.

Cómo interpretar cada resultado

  • Valor final estimado: saldo matemático al terminar el plazo con la tasa y el calendario indicados. No es una cantidad garantizada ni una oferta de producto.
  • Total aportado: capital inicial más todas las aportaciones mensuales. No incluye posibles retiradas.
  • Intereses generados: diferencia entre el saldo modelizado y el total aportado. En una inversión, sería más prudente llamarlo rendimiento bruto supuesto: puede ser positivo o negativo y no descuenta necesariamente comisiones, impuestos ni inflación.

Si el resultado parece alto, comprueba primero que las unidades son correctas. La aportación mensual se repite doce veces por cada año; una cifra puesta por error como mensual en lugar de anual cambia mucho el cálculo. Comprueba también que el plazo y la tasa son los que querías y que no estás comparando una cifra nominal futura con dinero de hoy.

La inflación cambia lo que podrás comprar

El saldo se expresa en euros futuros. Si los precios suben con el tiempo, esos euros podrían comprar menos. El Banco de España explica que el tipo real relaciona el rendimiento nominal con la inflación; para una equivalencia aproximada del poder adquisitivo, se puede dividir el saldo futuro entre (1 + inflación)años. Esta operación también depende de un supuesto: nadie conoce de antemano la inflación de las próximas décadas.

Ejemplo de poder adquisitivo

Si el saldo hipotético fuese 43.816 € dentro de 20 años y la inflación se mantuviera en un 2 % anual, su equivalencia aproximada en euros de hoy sería 43.816 ÷ (1,02)20, es decir, unos 29.500 €. Es una ilustración con inflación constante, no una predicción del IPC ni un cálculo fiscal.

La diferencia entre rendimiento nominal y real importa especialmente al comparar el resultado de la calculadora con una meta concreta, como la entrada de una vivienda o el coste futuro de estudios. Para evaluar una meta, estima el coste futuro con prudencia y revisa el supuesto periódicamente; no interpretes el valor nominal como poder de compra asegurado.

Cómo elegir una tasa supuesta sin convertirla en promesa

La tasa es un supuesto que introduce la persona que usa la herramienta, no una rentabilidad que Moneda Joven recomiende. No la elijas solo porque una página de internet, un anuncio o un vídeo prometa una cifra llamativa. Si modelizas una inversión, revisa qué activos contiene, qué riesgos asume, sus costes y los periodos en que perdió valor. Una tasa media hipotética no describe el orden real de las subidas y bajadas.

Prueba varios escenarios —por ejemplo, uno bajo, uno intermedio y uno más favorable— sin atribuirles probabilidades que no conoces. Una tasa más alta eleva el resultado de la fórmula, pero también puede implicar más riesgo. Añadir un escenario pesimista ayuda a ver si la meta depende de un resultado especialmente optimista; no limita la pérdida máxima ni garantiza que el escenario bajo sea el peor posible.

No mezcles tasas distintas. Una rentabilidad bruta antes de gastos no es comparable con otra neta de costes; un tipo nominal no equivale a uno real después de inflación; y una rentabilidad histórica de un índice no es una garantía para el futuro. Si el dinero está en una cuenta remunerada, revisa por cuánto tiempo se aplica el tipo, si es promocional, los límites y requisitos, y si se calcula sobre saldo diario o mensual.

Qué no incluye la simulación

  • Variaciones del mercado. El modelo aplica una tasa constante. No representa meses negativos, caídas ni periodos de recuperación.
  • Comisiones y otros costes. La rentabilidad disponible para ti puede reducirse por gastos del fondo, custodia, plataforma, operaciones o diferenciales.
  • Impuestos. La fiscalidad depende del producto, la operación y tu situación. La cifra no estima impuestos presentes o futuros.
  • Inflación. El valor mostrado es nominal; no descuenta el aumento de los precios.
  • Cambios en las aportaciones. Se supone que mantienes la misma aportación mensual durante todo el plazo. No simula pausas, aumentos, retiradas o desempleo.
  • Riesgo del producto. No diferencia entre depósito, fondo, ETF, plan de pensiones u otros instrumentos. La tasa matemática no determina la seguridad ni la liquidez.

Por estas limitaciones, úsala para aprender cómo influyen el tiempo, la aportación y la tasa en una fórmula, y para explorar preguntas. No la uses como único motivo para contratar un producto, endeudarte, invertir dinero de emergencia o decidir que una meta está asegurada.

Prueba una secuencia de escenarios

  1. Introduce primero una tasa del 0 % para ver cuánto aportas sin rendimiento supuesto.
  2. Fija el capital y el plazo, y cambia solo la aportación mensual. Así verás el efecto de ahorrar más sin mezclar variables.
  3. Vuelve a la misma aportación y prueba distintas tasas para observar cuánto depende el resultado de una hipótesis de rendimiento.
  4. Compara el saldo final con una equivalencia ajustada por inflación, recordando que la tasa futura es incierta.
  5. Decide si la aportación cabe en tu presupuesto incluso si tus ingresos bajan. No uses la calculadora para justificar un pago mensual que te deje sin liquidez.

Para valorar una meta, resta el total que ya tienes y comprueba cuánto falta, pero no presentes el resultado como fecha segura. Si la meta tiene una fecha fija cercana, la volatilidad de una inversión puede ser incompatible con ese plazo aunque la simulación muestre una cifra suficiente.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el resultado cambia tanto cuando añado unos años?

Porque el capital acumulado permanece más meses dentro del cálculo y, en el modelo, los rendimientos anteriores también generan rendimientos. El efecto matemático no implica que el rendimiento real sea estable ni positivo.

¿La calculadora supone que aporto al principio o al final de mes?

Para explicar y reproducir el resultado publicado, el modelo considera la aportación al final de cada mes y aplica una tasa mensual derivada de dividir la anual entre doce. Una aportación al principio del mes tendría un periodo adicional de capitalización.

¿El resultado es neto de comisiones e impuestos?

No. El widget presenta una simulación básica antes de descontar costes, impuestos e inflación. Consulta las tarifas y la normativa del producto concreto.

¿Qué rentabilidad debería poner?

No existe un porcentaje que sirva para todos los productos y plazos. Usa hipótesis prudentes y varios escenarios, basados en la naturaleza del producto y sus costes; no uses el resultado como recomendación personalizada.

¿El interés compuesto solo se aplica a inversiones?

No. El término describe que los intereses acumulados se incorporan a la base que genera nuevos intereses. El efecto concreto depende de las condiciones de la cuenta o producto, la frecuencia de capitalización y los costes.

¿Puedo llegar a perder dinero aunque el cálculo sea positivo?

Sí, si el producto fluctúa, sus rendimientos reales son inferiores al supuesto o hay costes, inflación o retiradas. La herramienta no modela pérdidas de mercado y no ofrece garantías.

Fuentes y lecturas

Continúa con nuestras guías sobre interés simple y compuesto, rentabilidad nominal y real y fondo de emergencia.