Bonos del Estado: cómo funcionan y cómo comprarlos

Cómo funcionan los bonos y obligaciones del Estado español, cupones, plazos, cómo comprarlos en el Tesoro Público, qué pasa si vendes antes y cómo tributan.

Pilas de monedas aumentando de altura de izquierda a derecha — Bonos del Estado: cómo funcionan y cómo comprarlos
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  • Un bono u obligación es deuda pública: prestas dinero al Estado y recibes cupones y, al vencimiento, el nominal, siempre sujeto a que el emisor cumpla sus obligaciones.
  • En 2026 el Tesoro clasifica los bonos nominales a 3 y 5 años y las obligaciones a 7, 10, 15, 20, 30 y 50 años. Las referencias y condiciones concretas cambian; consulta la emisión vigente antes de decidir.
  • El cupón no es lo mismo que la rentabilidad: importan el precio pagado, los cupones pendientes, el plazo, los gastos y los impuestos.
  • Los cupones de residentes están sujetos, con carácter general, a retención del 19 %; la transmisión o amortización tiene reglas distintas.

Qué son los Bonos y Obligaciones del Estado

Cuando compras uno de estos títulos, financias al Tesoro Público español. El Estado se compromete a pagar los intereses previstos y devolver el valor nominal en la fecha de amortización. Es deuda pública negociable: puedes adquirirla en una subasta o comprar títulos ya emitidos en el mercado secundario, y en determinados casos venderlos antes del vencimiento.

El Tesoro distingue los Bonos del Estado, normalmente emitidos a 3 y 5 años, y las Obligaciones del Estado, emitidas a 7, 10, 15, 20, 30 o 50 años según el calendario de referencia de 2026. También existen emisiones indexadas a la inflación. La denominación depende principalmente del plazo, pero una emisión disponible hoy no implica que todas esas referencias estén siempre abiertas a nuevas compras. Mira las referencias actualmente en emisión y el calendario de subastas.

El valor nominal ordinario de cada título es 1.000 euros. En las subastas la petición mínima suele ser de 1.000 euros y los importes superiores se solicitan en múltiplos de esa cantidad, según las condiciones de cada convocatoria. No confundas ese nominal con el desembolso: el precio de compra puede quedar por encima o por debajo de 1.000 euros, y en el mercado secundario puede sumarse el cupón corrido.

Cupón, nominal, precio y rentabilidad: cuatro conceptos distintos

  • Nominal o valor facial: importe de referencia que se devuelve al vencimiento, si el emisor cumple. En las emisiones ordinarias consideradas aquí suele ser 1.000 euros por título.
  • Cupón: pago periódico de intereses fijado en las condiciones de la emisión. En los bonos y obligaciones nominales suele abonarse una vez al año. Un cupón del 3 % sobre 1.000 euros equivale a 30 euros brutos al año por título, antes de retención y otros impuestos.
  • Precio: lo que pagas para adquirir el título. En una subasta se determina según el resultado y las condiciones de la petición; en el mercado secundario fluctúa y puede ser superior o inferior al nominal.
  • Rentabilidad: resultado económico total en relación con el precio que pagas y el tiempo que mantienes el título. Incluye cupones y, cuando proceda, la diferencia entre precio de adquisición y el importe de venta o amortización. También influyen costes e impuestos.

Por eso, el cupón más alto no identifica necesariamente la mejor rentabilidad. Imagina un título con nominal de 1.000 euros y cupón anual del 3 %. Si lo compras por encima de 1.000 euros, los cupones no eliminan automáticamente la pérdida potencial entre ese precio y el nominal que se amortiza. Si lo compras con descuento, la diferencia puede contribuir al resultado, siempre que el emisor pague y lo mantengas hasta la amortización. El cálculo debe considerar todos los flujos, el plazo exacto, el precio limpio o efectivo, los gastos y el tratamiento fiscal.

Ejemplo ilustrativo, no una previsión

Un bono de 1.000 euros nominales paga un cupón del 3 %, es decir, 30 euros brutos anuales. Si el precio de mercado baja a 950 euros porque los tipos exigidos por los compradores han subido, quien lo compre a ese precio recibirá los cupones pendientes y, si el emisor cumple, 1.000 euros al vencimiento. El rendimiento no es simplemente 30/950: hay que sumar los cupones futuros, valorar cuándo se cobran, considerar el precio final, los gastos y los impuestos. El precio real depende de la emisión y de las condiciones del mercado.

Por qué el precio cambia cuando cambian los tipos

En general, cuando suben los rendimientos exigidos a nuevas emisiones, los títulos antiguos con cupones menos atractivos tienden a bajar de precio. Si los rendimientos de mercado caen, un título existente con cupón relativamente alto puede ganar valor. Es una relación general, no una regla que permita anticipar exactamente el precio de cada operación: también cuentan el riesgo de crédito, la liquidez, el plazo restante, la forma de la curva de tipos y las características del título.

La sensibilidad suele ser mayor cuanto más lejanos están los pagos y cuanto más largo es el plazo medio de recuperación de los flujos. En términos prácticos, una obligación de vencimiento lejano puede experimentar movimientos de precio más amplios que un bono corto ante un cambio comparable de los tipos. La duración es una medida técnica para estimar esa sensibilidad; no es una garantía ni significa que el precio vaya a cambiar siempre en esa proporción.

Si mantienes el título hasta la amortización y el emisor cumple, las variaciones intermedias de cotización no cambian los cupones fijados ni el nominal contractual. Pero sí importan si necesitas vender, si el intermediario liquida a precio de mercado o si comparas la rentabilidad con alternativas. Mantenerlo hasta el final no elimina el riesgo de crédito, inflación, reinversión, costes ni el coste de oportunidad.

Comprar en subasta: qué pasos implica

El Tesoro publica un calendario y anuncia las referencias de cada subasta. Las fechas, importes, procedimiento, límites y condiciones pueden cambiar; compruébalos en la ficha oficial de la emisión antes de enviar una orden.

  1. Define el objetivo y el plazo. Decide para qué necesitas el dinero y en qué fecha. Una obligación a 20 o 30 años no es una reserva de emergencia, aunque puedas intentar venderla antes.
  2. Consulta emisiones y características. Revisa vencimiento, cupón, si está indexada, calendario de pagos, nominal y condiciones de emisión. Lee el resultado y las condiciones de la subasta, no solo el nombre comercial.
  3. Elige canal. Puedes tramitar una compra directa a través del servicio del Tesoro/Banco de España si cumples sus requisitos, o usar un banco o intermediario. Las funciones, plazos, comisiones y posibilidad de negociar después varían.
  4. Escoge el tipo de petición que ofrece el canal. En una petición no competitiva no indicas el precio: aceptas el precio medio ponderado que resulte dentro de las reglas de la subasta. En una petición competitiva indicas condiciones de precio o rentabilidad, y la adjudicación depende de cómo se resuelva la subasta. No des por hecho que la orden se adjudicará íntegramente.
  5. Presenta la orden y aporta fondos. Comprueba el plazo límite, importe mínimo, datos de la cuenta y la provisión de fondos requerida. En una subasta, el desembolso puede diferir del nominal definitivo; consulta la liquidación y la devolución de posibles excedentes en las condiciones aplicables.
  6. Verifica el resultado y guarda justificantes. Confirma importe adjudicado, precio efectivo, fecha de liquidación, calendario de cupones y costes. Conserva los documentos para revisar la información fiscal.

La petición no competitiva simplifica la elección del precio, pero no convierte la inversión en segura ni garantiza una rentabilidad predeterminada antes de conocer el resultado. Si no entiendes cómo se calcula el precio efectivo o qué ocurre si la emisión se adjudica parcialmente, pregunta a la entidad antes de enviar la orden.

Comprar en el mercado secundario

En el mercado secundario compras a otro titular un bono u obligación ya emitidos. Puedes elegir entre títulos con distintas fechas de vencimiento, cupones y precios, pero el precio cotizado puede no reflejar por sí solo todo el desembolso. Entre cupones, el comprador puede tener que abonar al vendedor la parte de interés devengada, llamada cupón corrido. Pide el importe total de liquidación y no compares únicamente la cotización porcentual.

Antes de aceptar, pide por escrito el precio efectivo, el rendimiento estimado bajo los supuestos de la operación, la comisión de compra y custodia, los gastos de venta y cualquier tarifa de cobro de cupones o amortización. El rendimiento calculado no es una promesa: depende de que se cumplan los pagos, de mantener el título según el supuesto y de que las estimaciones de costes e impuestos sean correctas.

Cuenta directa del Banco de España: costes y límites

El canal directo no debe describirse simplemente como «sin comisiones». El Tesoro indica que no aplica comisión a la apertura, mantenimiento, compra y custodia de la cuenta directa. Sin embargo, en su información vigente señala una comisión para determinadas transferencias que el Banco de España envía al abonar intereses o amortizaciones: 1,5 por mil del importe, con mínimo de 0,90 euros y máximo de 200 euros. Revisa la pregunta frecuente del Tesoro sobre las comisiones, porque los importes pueden cambiar.

Además, el Banco de España no vende por cuenta del titular en el mercado secundario. Si quieres vender antes del vencimiento, la información del Tesoro explica que tendrás que trasladar los valores a una entidad gestora para realizar la operación. Esa entidad tendrá sus propias condiciones y costes. La compra directa puede resultar sencilla para ciertos objetivos de vencimiento, pero no necesariamente es el canal más cómodo para quien quiera operar con frecuencia o vender con rapidez.

Qué riesgos debes valorar

  • Riesgo de crédito o soberano: un Estado puede sufrir dificultades para atender pagos. Que sea deuda pública española no equivale a una garantía absoluta de capital o rentabilidad.
  • Riesgo de tipos y de precio: si vendes antes, puedes recibir menos de lo que pagaste. Las obligaciones de plazo largo pueden ser más sensibles a los tipos.
  • Riesgo de inflación: un cupón nominal fijo puede perder poder adquisitivo si los precios suben. Las emisiones indexadas tienen reglas y referencias específicas; no aseguran un rendimiento real positivo neto de costes e impuestos.
  • Riesgo de liquidez: puede haber momentos en que vender rápidamente implique aceptar un precio menos favorable, además de comisiones y diferencias entre precios de compra y venta.
  • Riesgo de reinversión: los cupones que cobras no garantizan que puedas reinvertirlos al mismo tipo. El rendimiento calculado hasta vencimiento suele suponer condiciones de reinversión que quizá no se materialicen.
  • Concentración y horizonte: un único emisor, una sola fecha objetivo o un plazo demasiado largo pueden no encajar con tus necesidades. Diversificar no elimina pérdidas, pero evita depender de una única posición.
  • Costes y fiscalidad: reducen el resultado neto. Una rentabilidad bruta anunciada no equivale al dinero disponible tras gastos, retenciones e IRPF.

Fiscalidad para una persona física residente en España

La fiscalidad depende de tu residencia fiscal, del tipo de título, de la operación y de la normativa del ejercicio. La explicación siguiente se refiere, de forma general, a personas físicas residentes sujetas al IRPF; no sustituye la consulta de tu caso ni cubre todos los supuestos.

Los cupones tienen la consideración de rendimientos del capital mobiliario y se integran en la base del ahorro cuando se perciben. El Tesoro informa de una retención a cuenta del 19 % sobre el cupón. La retención es un pago anticipado, no necesariamente el impuesto final: el resultado de la declaración depende de la base del ahorro total, las reglas vigentes y la situación personal.

La venta o amortización genera, con carácter general, un rendimiento del capital mobiliario calculado por la diferencia entre el valor de transmisión o amortización y el precio de adquisición o suscripción. El Tesoro admite que determinados gastos accesorios de adquisición y enajenación puedan tenerse en cuenta si están debidamente justificados. A diferencia del cupón, este rendimiento no está sometido normalmente a retención a cuenta, salvo casos específicos, como ciertas operaciones relacionadas con el cupón corrido. La ausencia de retención no significa que esté exento: puede haber que declararlo.

La adquisición en el mercado secundario puede incorporar el cupón corrido y la fiscalidad de las operaciones cercanas a la fecha de pago tiene reglas particulares. Conserva el justificante de liquidación y pide a la entidad la información fiscal de cada operación. Si operas mediante cuenta directa, comprueba qué datos facilita el Tesoro y qué obligaciones de declaración te corresponden. Para situaciones no estándar, consulta la normativa actual y a un asesor fiscal.

Bono individual o fondo de renta fija

Bono u obligación individual Fondo de renta fija
Qué compras Un título concreto, con emisor, cupón y vencimiento definidos. Participaciones de una cartera que puede incluir muchos títulos y emisores.
Vencimiento El título tiene fecha de amortización; el pago depende de que el emisor cumpla. El fondo no suele tener una fecha de vencimiento para cada partícipe; la cartera cambia y el valor liquidativo fluctúa.
Precio antes del final Puede subir o bajar; vender antes puede materializar pérdidas. El valor liquidativo cambia con los tipos, crédito y activos de la cartera.
Diversificación Depende de cuántos títulos y emisores tenga el inversor. Puede repartir la exposición, según su política y cartera.
Costes Compra, custodia, cobro, cuenta o venta según canal y entidad. Comisiones de gestión y depósito, además de costes de transacción del fondo.
Fiscalidad Cupones y resultados de venta/amortización tienen tratamiento propio. La tributación depende del producto y de la operación. Algunos traspasos entre fondos elegibles pueden diferir la tributación; no debe generalizarse a ETF ni a cualquier producto.

Un fondo no es automáticamente mejor por estar diversificado ni un bono individual es automáticamente más previsible por tener fecha final. Compara duración, calidad crediticia, concentración, costes, fiscalidad y necesidad de liquidez. Para conocer el régimen de traspasos y sus límites, consulta nuestra guía sobre traspasos entre fondos y la información del producto.

Cómo encajarlos en tus objetivos

Empieza por separar el dinero que podrías necesitar pronto del que puedes mantener invertido durante años. El vencimiento de un bono debe guardar relación con tu objetivo, pero no basta con «hacer coincidir» una fecha: valora también posibles imprevistos, otras fuentes de liquidez y qué ocurriría si necesitas vender antes.

Evita concentrar todo tu ahorro en una única emisión, emisor, fecha o canal. La escalera de vencimientos —distribuir compras en fechas distintas— puede ayudar a repartir vencimientos y decisiones de reinversión, pero no elimina el riesgo de crédito, inflación ni de mercado. Cada tramo puede tener costes, fiscalidad y rendimientos diferentes. No hay una asignación universal adecuada para todos.

Si estás formando un fondo de emergencia, pagando deuda cara o ahorrando para una meta cercana, compara antes la liquidez y la certeza de ese objetivo con la posibilidad de pérdida si vendes en un momento desfavorable. Comprueba también si tienes margen para asumir una caída de precio, no solo si te sientes cómodo viendo una cifra bajar.

Preguntas frecuentes

¿Puedo perder dinero con un Bono del Estado?

Sí. Si vendes antes del vencimiento, el precio puede ser inferior al de compra. También existe riesgo de que el emisor no pueda atender los pagos. Incluso si cobras lo previsto, inflación, costes e impuestos pueden reducir el valor real o el resultado neto.

¿Mantenerlo hasta el vencimiento garantiza recuperar 1.000 euros?

El contrato prevé la amortización del nominal, pero está sujeta a que el emisor cumpla sus obligaciones. Además, tu resultado total depende del precio de adquisición, cupones, gastos e impuestos. No confundas el nominal con el rendimiento ni con una garantía de depósito.

¿El cupón es la rentabilidad anual?

No necesariamente. El cupón se calcula sobre el nominal; la rentabilidad depende también del precio al que compras, la fecha de compra, cupones restantes, pago final, costes, impuestos y, si vendes, el precio de salida.

¿Puedo venderlo antes de tiempo?

En general, puedes transmitir títulos en el mercado secundario a través de un intermediario, pero el precio puede ser inferior al pagado y el canal directo no ejecuta ventas en mercado por cuenta del cliente. Confirma previamente el procedimiento, el plazo y los costes.

¿Los intereses están exentos de retención?

No como regla general para residentes en España: el Tesoro indica que el cupón está sujeto a retención del 19 %. La transmisión o amortización suele tener un tratamiento distinto y normalmente no lleva retención, salvo supuestos específicos; eso no convierte el rendimiento en exento de tributación.

¿Qué importe mínimo necesito?

El nominal habitual es de 1.000 euros por título y el Tesoro establece peticiones mínimas de 1.000 euros con múltiplos para importes superiores, conforme a las condiciones de cada emisión. En el mercado secundario, confirma con tu intermediario el importe mínimo y los costes.

¿La cuenta directa del Banco de España es gratuita?

El Tesoro no aplica comisión de apertura, mantenimiento, compra y custodia en la cuenta directa, pero informa de una comisión vigente para ciertas transferencias de cupones y amortizaciones. Comprueba la tarifa actual y el efecto sobre cantidades pequeñas.

Antes de enviar una orden

  • ¿Entiendo el precio efectivo y no solo el cupón anunciado?
  • ¿Podría mantener el título hasta el vencimiento y tengo liquidez para imprevistos?
  • ¿Qué perdería si necesitara vender en un entorno de tipos más altos?
  • ¿He comprobado comisiones, cupón corrido, calendario, fiscalidad y forma de cobro?
  • ¿La inversión está diversificada y encaja con mi capacidad de asumir pérdidas?

Si alguna respuesta no está clara, detén la orden y pide la ficha de costes y una explicación por escrito. Compara escenarios con una fuente independiente y evita decidir por el cupón nominal aislado.

Fuentes oficiales y lecturas relacionadas

Nota: Este contenido es educativo y general; no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni recomendación de compra. Las emisiones, precios, costes y normas pueden cambiar. Verifica la información oficial y evalúa tu situación antes de invertir.

Para ampliar conceptos relacionados, consulta nuestras guías sobre renta fija y renta variable, riesgo y rentabilidad y rentabilidad nominal y real.

📌 Contenido divulgativo elaborado por la redacción de Moneda Joven. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal personalizado. Las cifras y normas pueden cambiar: comprueba siempre la información en las fuentes oficiales enlazadas. Cómo elaboramos nuestros contenidos.