- Validar es comprobar con hechos que hay personas dispuestas a pagar por lo que ofreces.
- Las opiniones («me gusta tu idea») valen poco; los compromisos (pagos, reservas) valen mucho.
- Empieza con la versión más simple posible.
Paso 1: entrevistas con potenciales clientes
Habla con 10-20 personas del público objetivo. No vendas tu idea: pregunta por su problema, cómo lo resuelven ahora y cuánto les cuesta.
Paso 2: una página de prueba
Crea una página sencilla que explique tu oferta, con un botón de reserva o una lista de espera. Mide cuántas personas se apuntan.
Paso 3: preventa
Ofrece el producto o servicio antes de tenerlo terminado, con descuento para los primeros clientes. Si nadie paga, has ahorrado mucho dinero.
Paso 4: producto mínimo viable
La versión más simple que resuelve el problema principal. Para un servicio, puede ser hacerlo manualmente para los primeros clientes.
Métricas que importan
| Métrica | Pregunta |
|---|---|
| Conversión | ¿Qué porcentaje de interesados compra? |
| Repetición | ¿Vuelven a comprar? |
| Coste de conseguir un cliente | ¿Cuánto gastas para conseguir cada uno? |
| Margen | ¿Ganas dinero con cada venta? |
Señales para continuar o cambiar
- Continuar: clientes que pagan, repiten y recomiendan.
- Cambiar: interés sin pagos, clientes que no vuelven, costes que no bajan.
Elena quiere crear un servicio de comidas saludables para estudiantes. Antes de alquilar cocina, cocina en casa (cumpliendo la normativa si vende) para 15 compañeros durante un mes con pago por adelantado. Descubre qué platos repiten, qué precio aceptan y cuántos pedidos reales puede esperar.
Preguntas frecuentes
¿Y si me copian la idea?
Las ideas valen poco sin ejecución. Hablar con clientes te da información mucho más valiosa que el riesgo de que te copien.
