- La historia muestra que las bolsas diversificadas han crecido a largo plazo, pero con caídas profundas y periodos largos sin ganancias.
- Las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras; cada país y periodo es distinto.
- Úsala para entender riesgos y órdenes de magnitud, no para prometerte cifras.
Lo que nos dice
- Que a largo plazo la renta variable ha superado, de media, a la renta fija y a la liquidez en la mayoría de mercados desarrollados.
- Que las caídas fuertes son normales: en el siglo XXI ha habido caídas superiores al 30-50 % en los grandes índices (2000-2002, 2008-2009) y caídas rápidas como la de 2020.
- Que la recuperación puede tardar años. En algunos mercados y periodos, más de una década.
Lo que no nos dice
- Qué pasará en el futuro. Las condiciones económicas, demográficas y de valoración cambian.
- Que todos los mercados se comporten igual. El índice japonés, por ejemplo, tardó décadas en recuperar su máximo de 1989 en términos de precio.
- Lo que obtienen los inversores reales, que a menudo compran caro y venden barato y obtienen menos que el propio fondo.
Sesgo de supervivencia
Cuando miramos la historia de un mercado que ha ido bien (como el estadounidense en el último siglo), podemos sobrestimar lo que esperar. Otros mercados tuvieron peores resultados o desaparecieron. Diversificar globalmente reduce la dependencia de un solo país.
Cómo usar los datos
- Para planificar, usa supuestos prudentes.
- Prepárate para caídas grandes: si aceptas que ocurrirán, te afectarán menos.
- Mira periodos largos y diferentes, no solo los últimos años.
Cuando alguien te muestre una rentabilidad histórica brillante, pregunta: ¿qué periodo es?, ¿qué pasó en las crisis?, ¿es antes o después de comisiones?, ¿qué peso tiene en un solo país o sector?
