- Vender en corto es vender acciones que no tienes (prestadas) esperando recomprarlas más baratas.
- Si el precio baja, ganas; si sube, pierdes, y la pérdida potencial no tiene límite.
- Tiene costes (préstamo de títulos) y riesgos especiales, como los «short squeeze».
Cómo funciona
- Pides prestadas acciones a través de tu bróker.
- Las vendes en el mercado al precio actual.
- Más adelante, las recompras para devolverlas.
- Tu resultado es la diferencia entre el precio de venta y el de recompra, menos costes.
Vendes en corto 100 acciones a 50 € (recibes 5.000 €). Si caen a 40 €, las recompras por 4.000 € y ganas 1.000 € (menos costes). Si suben a 80 €, recomprarlas cuesta 8.000 € y pierdes 3.000 €. Si siguen subiendo, la pérdida sigue creciendo.
Riesgos
- Pérdidas ilimitadas: una acción puede subir indefinidamente.
- Short squeeze: si muchos vendedores en corto tienen que recomprar a la vez, el precio puede dispararse.
- Costes del préstamo y de los dividendos que debes compensar.
- Retirada del préstamo: el prestamista puede pedir las acciones.
Su papel en el mercado
Los vendedores en corto aportan liquidez y pueden ayudar a detectar empresas sobrevaloradas o fraudes. Los supervisores pueden limitarlos temporalmente en situaciones extremas y exigen comunicar posiciones cortas relevantes.
Para un inversor particular, vender en corto es una operación de alto riesgo. Para protegerte de caídas, ajusta tu reparto entre renta variable y renta fija en lugar de apostar contra el mercado.
Preguntas frecuentes
¿Los fondos indexados venden en corto?
No es su estrategia. Algunos fondos prestan sus acciones a vendedores en corto a cambio de una comisión, lo que puede mejorar ligeramente su rentabilidad.
